Archivo mensual: octubre 2011

Atrévete a Pronunciar la Palabra más Difícil de Decir

 

Una de las virtudes que tenemos los puertorriqueños es nuestro espíritu noble y servicial. En nuestra formación se valora la buena voluntad y la solicitud para ayudar a otros. Es más, se espera de nosotros que demos la mano y que estemos dispuestos a decir “Si” a una voz que pide ayuda.

Por eso, una de las tareas más difícil para los puertorriqueños es aprender a decir “NO”. En nuestra cultura el ser cortes, amable e indirecto es una forma de virtud. Desde pequeños se nos educa para agradar a los demás, para respetar a nuestros mayores y se toma como algo negativo ser irrespetuoso y no colaborador. En nuestro contexto, se pasa por descortés cuando se da una negativa tácita a un pedido, sobre todo si es alguien de mayor edad, de alta estima para la familia ó si tiene un grado de cercanía emocional y de amistad.

Por eso tenemos una cantidad de frases indirectas para decir NO sin que este sea tan obvio, por ejemplo:

“Déjame ver”

“A lo mejor”

“Voy a tratar”

“Más o menos”

“Voy a bregar con eso”

“Si Dios quiere”

Estas son formas en que nos negamos, pero a la vez, salvamos cara… ¿No es así? Me imagino que ha estado ahí, una invitación a compartir con un fin de semana ajetreado, una petición económica de un amigo, una solicitud a la que verdaderamente no nos interesa acceder… la lista es larga.

Pero sabe algo, es necesario atrevernos a pronunciar esta palabra de vez en cuando y de cuando en vez: NO. Esta no es una mala palabra, es una palabra también: MOTIVACIONAL, BUENA y LIBERADORA. Es necesario aprender a decir NO, porque nadie verdaderamente exitoso logra el éxito por acceder a todo lo que se le presenta.

Decir NO es conveniente e imperativo en un mundo con demasiadas ofertas, donde todos quieren un espacio de tu tiempo, una cita de tu agenda, una tarea por asignarte, un embeleco en el que comprometerte… Tal vez ahora mismo estas riendo, porque sabes que tengo razón.

Hay momentos donde decir NO es lo más SABIO, PRUDENTE, ACERTADO, EFECTIVO y NECESARIO hacer, punto.

¿Cuándo decir NO? Permítame sugerirle algunos momentos:

1. Cuando el NO es conveniente para ti, como para la otra persona.

¿Haz conocido gente que quiere involucrarte en proyectos que ni ellos mismos lo tienen definido y que no han meditado en las responsabilidades que implica? Un NO a tiempo puede ser una salvaguarda para ti y para él o ella.

2. Cuando tienes una responsabilidad familiar importante.

¡Tu familia es importante! Y a veces la tentación es relegarlos, o sea, sacrificar a tu familia por acceder a lo de alguien más. Ojo, estas decisiones cuestan luego la amargura de tus hijos(as), de tu cónyuge, seres queridos y hasta pueden costarnos nuestras relaciones, si no sabemos establecer prioridades.

3. Cuando tus principios están en riesgo.

Si un asunto compromete moralmente en algún sentido tu integridad, la respuesta más clara es decir NO. Hay peticiones, gestiones, compromisos, silencios que luego nos pueden costar muy caros. Recuerde que como dice el dicho, “la soga siempre parte por lo más fino” y puede ser que por usted no haber dicho un NO a tiempo, tenga que cargar con las culpas.

4. Cuando tu dignidad está en juego.

La dignidad es uno de los valores más importantes con los que Dios invistió al hombre. Es un elemento inalienable de la virtud humana. Si un trato, una relación, una amistad, una asociación, un empleo, un empleador, una institución, etc… en manera alguna pisotea su dignidad, la respuesta para continuar allí es NO.

5. Cuando estas herido, infeliz y exhausto.

No se puede dar lo que no se tiene. Y si estamos abatidos hasta el punto de estar drenados por circunstancias que emocionalmente nos inutilizan, ante la locura o neurosis de continuar la respuesta es decir NO.

El primero que nos da ejemplo de esto es Dios mismo. Cuando usted examina los 10 mandamientos, encontrados en Éxodo 20: 1-17; código legal por excelencia, reconocido como una aportación del Judaísmo y Cristianismo en casi toda constitución vigente hoy a nivel mundial, se nos muestra claramente la importancia de tener estatutos categóricos. De los 10 mandamientos, 8 son aseveraciones cortas e imperativas que nos señalan que NO debemos practicar y/o aceptar ciertas conductas [No tendrás dioses ajenos, No te harás imágenes, No jurar en vano, No hurtar, No matar, No adulterar, No calumniar, No Codiciar] algunas, hoy tipificadas como delitos. Solo 2 están redactadas de forma positiva [Acuérdate del día de reposos y Honra a tu padre y madre].

Atrévase a pronunciar la palabra más difícil de decir, pero también una que le traerá mucha paz y madurez, aunque cueste. NO

Recuerda: “Si tienes metas y Sueños, siempre se pueden llevar A Otro Nivel”

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Supere el Síndrome del Conejito Quick [3era y última parte]

Re Alinear tus fuerzas, Re Evaluar tus prioridades y Re Posicionar tus recursos

Esta columna es la última de esta serie en 3 partes acerca de cómo maximizar esta última parte del año para ver cumplida tus metas y tus sueños. Te invito a que revises las primeras 2 publicaciones para que recibas toda esta maravillosa enseñanza aquí en nuestro blog.

Para superar el Síndrome del Conejito Quick hay que REpasar constantemente nuestras metas y sueños, como bien señalamos en las pasadas columnas. Pero también hay otros RE que aplican a la tarea: REevaluar tus prioridades y REposicionar  estratégicamente tus REcursos y fuerzas.

Para ser efectivos en el cumplimiento de nuestras metas y sueños necesitamos  definir lo que es verdaderamente importante. El Principio Pareto, un concepto muy conocido en el ámbito de la economía nos enseña la regla del 80 / 20. Esto es, que el 20% de nuestros activos produce el 80% de nuestros recursos o lo que es igual, que  el 80% de nuestros recursos se deben o se producen por el 20% de nuestros activos.  La pregunta clave sería: ¿Ha determinado cuál es su 20%? O sea, cuales son los activos en su vida que producen los resultados que obtiene de sus recursos.  En muchísimas ocasiones no nos damos cuenta que podemos estar desperdiciando muchos de nuestros recursos, de nuestras fuerzas y activos en cosas que NO SON PRIORITARIAS.

Algunas preguntas que debe hacerse para evaluar cualquier plan, evento que lleve a cabo o inversión que le comprometa, son las siguientes:

  • ¿Cuán productivo será este asunto?
  • ¿Qué requiere de mí?
  • ¿Cómo se ajusta a mis compromisos presentes?
  • ¿Cuán compatible es con mi temporada de vida?
  • ¿Cómo me afectaría de ser infructuoso?

Estas preguntas van dirigidas a un cotejo de la realidad o un “reality check” con relación a los activos que compromete de su vida, versus lo resultados que traerá sobre sus recursos.  Algunas personas ignoran que nuestros  activos no son meramente económicos sino que nuestro tiempo, nuestras habilidades, nuestro capital intelectual, nuestras relaciones son activos valiosos que debemos valorar a la hora de evaluar nuestros proyectos.

La evaluación de nuestras prioridades  traerá como resultado el reposicionamiento estratégico de nuestros recursos y de nuestras fuerzas. Por ejemplo, si usted quisiera aumentar su capacidad adquisitiva o sea, generar ingreso adicional y evalúa la posibilidad de buscar un trabajo a tiempo parcial en adición a su trabajo regular,  el rendimiento económico de esa iniciativa debe movernos a pensar si canjear el ACTIVO TIEMPO, por obtener el RECURSO ECONÓMICO vale realmente el esfuerzo.  Muchas veces nos vemos tentados a tomar iniciativas económicas sin haber hecho el análisis de los costos o implicaciones en otros renglones de nuestra vida para medir el impacto de dicha decisión. Es este análisis lo que debe motivarnos a ‘Si o No’ reposicionar nuestros activos en busca de mejorar nuestros resultados e impactar nuestros recursos.

Aprendí de un empresario exitoso y amigo personal durante una entrevista radial, que maximizar estratégicamente  nuestros activos es la mejor forma de hacer negocios. Por ejemplo, una de las tareas más difíciles para comenzar un negocio es reunir el capital de inicio o el llamado “working capital” para sostener el mismo en sus fases iniciales. ¿Estaría usted dispuesto(a) a estar algunos años incómodo(a) teniendo en su casa un solo vehículo, si descubre que la venta de uno de sus automóviles (en el caso de que tenga más de uno) pudiera generarle un capital para sostener su negocio? ¿Estaría dispuesto(a)  a sacarle provecho a una segunda propiedad para aumentar sus ingresos y hacer de ese presupuesto un plan de ahorros e inversiones y no gastarlo en las trivialidades del día a día? En ocasiones, los apegos emocionales y almáticos a las cosas, el status social, o el que dirán, nos paraliza de tomar decisiones sensatas en torno a la maximización de nuestros activos para impactar nuestros recursos.

Reciba hoy estos consejos del proverbista fundados en la sabiduría divina. Salomón nos aconseja que el esfuerzo, la prudencia y la diligencia del sabio, tenderán a la abundancia y al bien.

  1. Proverbios 10:4
    La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.
  2. Proverbios 12:24
    La mano de los diligentes señoreará; Mas la negligencia será tributaria.
  3. Proverbios 13:4
    El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.
  4. Proverbios 21:5
    Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.

Recuerda: “Si tienes Metas y Sueños, siempre se pueden llevar A Otro Nivel”

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¡Contra el Reloj con Pacheco!

Siendo un niño que se crió en Puerto Rico  la década de los 90, uno de los héroes de nuestra infancia y de nuestras tardes era Pacheco. ¡Cámara Por Favor! ¿Lo recuerda? Su típico sombrerito, su lacito y sobre todo el inmenso amor que le prodigo a la niñez
puertorriqueña Joaquín Monserrat. Una de las incursiones de Pacheco fue el programa sabatino Contra el Reloj. El mismo se basaba en competencias para
niños y adolescentes con un denominador común, competir para buscar quien podía
ser el más veloz en cualquier juego venciendo a los demás y también al cronometro. Este recuerdo infantil me hizo pensar en la siguiente reflexión.

“¿Amas la vida? Entonces no desperdicies el tiempo Pues de eso está hecha la vida”, dijo Benjamín Franklin. Una de las cosas que más nos dificulta alcanzar nuestras
metas y sueños es manejar el tiempo. Parece que fue ayer cuando estábamos jugando a las escondidas y siendo unos chavales en la escuela. ¡Que buenos tiempos aquellos! Se suele escuchar. Pero el tiempo pasa y usted no es un niño ya más.

En nuestra sociedad hay gente que se morirá de “NADA”. De no hacer o lograr algo
extraordinario con su vida. Sabe a qué me refiero, a que es muy fácil invertir el tiempo en el entretenimiento, en lo superfluo, en lo que no rinde fruto productivo, en lo que no te construye, en lo que roba la atención de nuestra familia. Es muy fácil distraernos de nuestras más importantes aspiraciones y metas en nuestra vida.

Dios, el creador de Universo, nos enseña desde las primeras páginas de la Escritura, a como maximizar el tiempo. El creó el universo y toda su creación, por días en un plan donde todo tuvo su justa razón y medida. Tuvo tiempo para evaluar su tarea, vio
que era buena, y además descansó. Tuvo tiempo para el ocio, que es algo importante que usted y yo necesitamos.

Séneca el gran escritor romano en el tratado De la Brevedad de la Vida señaló,

“No es quetengamos poco tiempo,

Sino que perdemos mucho”

[…]

“Y es así; no recibimos una vida corta,

Sino que nosotros la acortamos;

Ni somos de ella indigentes

sino, manirrotas”

[…]

“¿Cuál es la causa de todo esto?

Que vivís como si tuvierais que vivir siempre”

Recuerde, no seremos eternos en este planeta, algún día nuestra vida acabará. Viva sabiendo que usted no es dueño de su tiempo, sino administrador de él y que algún día dará cuenta del manejo de este.

Recuerda, si tienes metas y sueños siempre se pueden llevar A Otro Nivel.

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El “Fashion Show” del Apóstol Pablo

 

Eph 4:22  En cuanto a la
pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a
los deseos engañosos,

Eph 4:23  y renovaos en
el espíritu de vuestra mente,

Eph 4:24  y vestíos del
nuevo hombre,creado según Dios en la
justicia y santidad de la verdad.

 

Tal vez le haya sorprendido el título de esta meditación, pero continúe leyendo, que a la verdad no estoy muy lejos de lo que implica.  Me imagino que se estará preguntando, ¿tendría el apóstol Pablo algún conocimiento de modas?  En el libro de Hechos de los Apóstoles, en el capítulo dieciseis, se nos presenta que una de las primeras conversas del
apóstol fue Lidia, una vendedora de telas finas y costosas, originaria de la ciudad de Tiatira.  Pablo posó en su casa en su proceso de discipulado como se desprende de los versículos catorce y quince: “Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía.  Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos” ¿Habría aprendido algo de costura allí el apóstol Pablo? No lo sabemos; pero sus escritos nos recomiendan que todo cristiano debe tener una moda particular y ser visto con un ropaje de alta costura.

Cuando Pablo en sus escritos habla del “nuevo hombre” (término teológico para describir la nueva naturaleza que quiere desarrollar Dios en el creyente) consistentemente utiliza expresione como: “ponerse, vestirse, colocarse”. El verbo griego utilizado en estas
expresiones es “endúo” (νδύω, Diccionario Strong Hebreo – Griego) en
el sentido de hundir en un vestido; investir con ropa; literalmente o figurativamente:-poner, revestir, vestir, investir.  Pablo repetidamente usa la metáfora de “ponernos y de vestirnos” cuando nos habla de adoptar el estilo de vida que corresponde a un seguidor e imitador de Cristo.

Así también, el uso de la metáfora es válido cuando nos invita a “quitarnos y despojarnos” del viejo hombre, símbolo del estilo de vida y pensamiento mundano. Véalo por usted mismo; en Colosenses capitulo tres, versos nueve y diez dice: “No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creóse va renovando hasta el conocimiento pleno”.
También en Efesios capitulo cuatro, versículos veintidós al veinticuatro el apóstol nos invita a que sean las prendas del nuevo hombre las que nos distingan, cuando señala: En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre,creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.  

Así que para el apóstol Pablo un cristiano o una cristiana distinguida no es aquel o aquella que viste de las tiendas mas afamadas de moda, de los diseñadores mas cotizados, ni tampoco que luzca las prendas y los adornos que dicta el ultimo grito de la moda, sino
aquel o aquella que ha permitido que el Espíritu Santo sea su modista, “poniéndole” las vestiduras de santidad del nuevo hombre en Cristo Jesús, Señor nuestro.

¿Tengo o no tengo razón?  En ese fashion show todos tenemos que participar para ir a la presencia de Dios.  Así que, revistase del ropaje más hermoso, el de la santidad, el de la
justicia y la verdad, que es el ajuar que a nuestro Señor agrada. Por eso cada día, permita que la obra que ha empezado el Espíritu Santo en usted sea perfeccionada. El sabe cual es el “look” que a usted y a mi nos conviene lucir. Recuerde que nos estamos preparando para el desfile de modas más importante de nuestras vidas. Un día seremos transformados a la imagen y semejanza de ese varón perfecto que es Cristo. Yo quiero estar allí y espero que usted también.

Adelante, que la pasarela de la salvación nos espera.

Recuerda: ¡Si tienes metas y sueños, siempre se pueden llevar A Otro Nivel!

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